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jueves, 3 de diciembre de 2015

El descanso diario




El descanso diario: ¿cómo nos preparamos para alcanzar un sueño reparador?
 Por  Mónica Rodríguez
 para el profesorado de Yoga de la Escuela Argentina de Mahatma Yoga Septiembre 2015





Lograr un sueño tranquilo y reparador es el anhelo que tenemos todos cuando vamos a dormir. La cantidad de horas de sueño diario que necesita una persona para recuperar las energías gastadas durante el día varía notablemente. Hay personas que necesitan 8 hs diarias, otras menos. Aunque más que hablar de cantidad de horas debemos pensar en calidad de horas de descanso.

En primer lugar, debemos tener muy en claro que las horas destinadas al sueño son sagradas y no deben ser ocupadas por ninguna otra actividad, ya sea física, emocional o mental. Hay personas que dedican las primeras horas consagradas al sueño a pensar en problemas originados durante la vigilia y entonces conversan consigo misma o con la persona que lo acompaña en la habitación. Esto lo único que genera es excitarlas aún más y encarar las horas de descanso agotadas y perturbadas.  El estado de ánimo ejerce un gran influjo sobre la capacidad de dormir. Quienes son presa de la ansiedad, ira, resentimiento, celos, congoja o cualquier preocupación sufren por general de insomnio. Otras causas pueden ser: exceso de trabajo, sobreexcitación, quedarse levantado hasta muy tarde. No es razonable pretender dormirse en forma inmediata si su mente está estimulada por el trabajo o el entretenimiento. Es aconsejable disminuir un poco sus actividades antes de acostarse. Por ejemplo: escuchar música, relajarse, tomar un baño, hacer ejercicios de respiración cerca de una ventana o en una habitación bien oxigenada.

Otro punto a tener en cuenta es cómo se llega al descanso. No se puede buscar un sueño reparador si durante el día no cuidó su alimentación, sus momentos de descanso, su respiración. En este trabajo no nos detendremos en la alimentación, sólo diremos que debemos recordar que la primera comida del día es la más importante. Después de una noche reparadora nuestro aparato digestivo recibirá mejor cualquier forma de alimentos, por estar descansado y pronto a recibir cualquier alimentación. Ha de digerir mejor y el organismo también asimilará mejor. Una vez bien alimentados por la mañana, el almuerzo no exigirá la abundancia acostumbrada y para la cena se deberá ingerir cosas ligeras y de fácil digestión, como por ejemplo, frutas, puré, leche, caldos, jugo de naranja, mucha agua, etc. Las 2 hs anteriores a dormir no deben ser ocupadas para comer. Durante el día se debe procurar en lo posible reposar debidamente. Por cada hora trabajada deberíamos destinar 10 minutos de descanso: levantarnos, caminar, oxigenarnos.

Volviendo al sueño y sin olvidar que es el más grande reconstituyente de nuestra salud y del rejuvenecimiento de nuestro cuerpo, proponemos algunos consejos para tener en cuenta al momento de ir a dormir. Cabe aclarar que lo que expondremos servirá para que cada uno reflexione acerca de qué es conveniente para sí mismo.

  • La habitación debe ser en lo posible amplia y aireada. En las viviendas modernas, las habitaciones suelen ser poco espaciosas, por este motivo se aconseja dormir con las ventanas abiertas. El mejor medio de producir la aireación necesaria sin peligro de golpes de aire o cambios bruscos de temperatura, es colocar la cama lo más alejada posible de la ventana y en una ubicación tal, que en caso de cambiar las condiciones del viento o de la temperatura, no incidan directamente sobre la persona que descansa. Tratar de que en ella reine el silencio. Aun cuando estamos dormidos sufrimos del influjo de los sonidos que nos rodean y que sin despertarnos pueden destruir nuestro ritmo habitual. Si tiene que dormir en una habitación cerca de una calle transitada, se aconseja taparse los oídos con algodón. Si la habitación es ruidosa es preferible que el ruido sea parejo y continuo antes que irregular pues los estruendos súbitos afectan más a la persona que duerme que los ruidos sordos y constantes. Si no puede tener una habitación realmente a oscuras, se puede tapar los ojos con un antifaz, un pañuelo o una bufanda liviana, ya que la luz afecta la liberación de melatonina (hormona que regula nuestro reloj interno, indicándonos cuando es de día y cuando de noche). La temperatura ideal no debe superar los 20º.
  • No duerma con almohadas altas salvo que su salud lo requiera.
  • Los cochones de resortes deben colocarse sobre una base de madera, firme, no sobre otro colchón, pues el exceso de resortes puede ser tan malo como su falta. Los colchones en la actualidad tienen una vida de 5 años, luego es conveniente cambiarlos.
  • Las cobijas debe ser abrigadas pero livianas. Algunas personas se despiertan exhaustas después de soportar una pesada carga de frazadas durante toda la noche.
  • Adquirir algunos hábitos antes de ir a la cama, lo relaja y predispone mejor al sueño, como por ejemplo: leer un buen libro, escuchar música suave, realizar un baño de agua tibia, etc. Evitar dispositivos electrónicos por lo menos una hora antes de ir a dormir, ya que activan o sobreexcitan al cerebro impidiendo su relajación.
  • Tanto el hambre como la ingestión pueden mantenerlo despierto. Si la comida fue acompañada o seguida por una discusión familiar, la probabilidad de conciliar el sueño será aún menor.
  • Establecer horarios para dormir y despertar y respetarlos aún los fines de semana y feriados.

El sueño no es un hecho o un fenómeno aislado e independiente, es un estado emergente de varias circunstancias conscientes, subconscientes e inconscientes[1].

Por último, ¿qué hacer si me despierto a la madrugada? En primer lugar no desesperar y preocuparse porque no concibe el sueño rápidamente. Luego trate de pensar en cosas agradables y practicar respiración profunda. Quizás para algunos sea más efectivo encender la luz y leer un libro.

                                   

 

Bibliografía y sitografía consultadas

Miranda, Caio.(1967) Sólo envejece quien quiere. Yoga de rejuvenecimiento. Viracocha S.A. Editores-Distribuidores- Argentina

Phelan. Nancy; Volin, Michael. (1975). Yoga después de los 40. Editorial Sopera Argenitina




 



[1] No ampliaremos este punto en este trabajo.
 

ALIMENTACIÓN Y CALIDAD DE VIDA


ALIMENTACIÓN Y CALIDAD DE VIDA

Por Erika S. Bauger
para el profesorado de Yoga Escuela Mahatma Yoga de Carlos Segovia



I.- Introducción

                Conocer las propiedades de los alimentos es tal vez la forma más eficaz de prevenir y combatir las enfermedades y evitar las visitas al médico. Las últimas investigaciones están dirigidas a que cada persona tome conciencia de lo que se está llevando al estómago, tan estresado por estos días. El envejecimiento, por ejemplo, está íntimamente vinculado con la cantidad de alimentos que ingerimos: envejecen menos quienes llevan una vida alimentaria moderada.

                Durante las últimas décadas, los investigadores de todo el mundo han estudiado docenas de sustancias químicas que poseen los vegetales y las frutas, y gracias a pruebas de laboratorio se ha podido comprobar que estos compuestos tienen, por ejemplo, una notable capacidad para interrumpir la formación de tumores y evitar trastornos cardiovasculares, entre otros. La clave para pasar por este mundo lo más íntegro posible está en consumir más alimentos derivados de la tierra, ya que serían los que concentran la cantidad de vitaminas, minerales y ácidos poliinsaturados que son imprescindibles para el organismo.

                Para explicar la necesidad de una alimentación adecuada hace falta irnos al origen de la cuestión: ¿Por qué envejecemos? Las teorías que explican hoy en día el envejecimiento están ligadas a los radicales libres.

                El envejecimiento es un proceso biológico y molecular que repercute en todo el organismo con el paso del tiempo. Si bien este desarrollo no se puede detener, hoy sí se consigue desacelerarlo. ¿Cómo? Aportando una mejor calidad de vida. Según muchos investigadores, el cuerpo humano está programado para vivir de 110 a 120 años. Sin embargo, la expectativa no supera los 82 (incluso, jurídicamente hablando, sólo llega a los 75).

                Para Pauling[1][i], la vejez empieza en el mismo momento que nacemos, pero el proceso se acelera a partir de los 35 años. Ya entonces, todo humano necesita descubrir las bondades de la famosa vitamina E, que ingerida en dosis correctas puede retrasar el proceso de envejecimiento hasta 25 años. Esta vitamina es la que posee más poderes antioxidantes para pelear contra nuestros archienemigos: los radicales libres[2], moléculas altamente reactivas que se potencian con factores químicos (el tabaco, el alcohol, la polución, el exceso de grasa en la alimentación), físicos (la radiación solar), farmacológicos y toxicológicos (como el paracetamol, algunos antibióticos, los pesticidas, etc.).

                Hay muchísimos procesos ligados a los radicales libres (enfermedades degenerativas, pulmonares, arterioesclerosis, cáncer, artritis, diabetes, etc.) y uno de los procesos es el envejecimiento.

                Si los radicales libres son los malos de la película, los antioxidantes trabajan de súper héroes: los captan, los detienen y reparan sus daños.

                Para luchar contra los radicales libres, la célula se defiende mediante enzimas (que produce el propio organismo), vitaminas antioxidantes (que proceden casi exclusivamente de la alimentación) y selenio (relacionado con un menor riesgo en padecer tumores de piel, hígado, mama y colon, y con el funcionamiento de enzimas antioxidantes del organismo).

                Como advertencia preliminar, es importante destacar que la edad cronológica no siempre coincide con nuestra edad biológica. Por ejemplo, una mujer de 40 puede tener una bio-edad de 25, como un hombre de 30 la de 50. ¿Qué factores lo marcan? La dehidroepiandrosterona (DHEA), la hormona de crecimiento (GH), seguramente sean los marcadores biológicos más útiles. También se descubrió que un grupo de proteínas que liberan las células afectadas al dañarse el ADN, tienen una gran influencia sobre la vejez. La melatonina, testosterona, estrógenos, pregnenolona, son algunas de las hormonas que indican la bio-edad humana.

                Según Chopra[3], es posible modificar los marcadores biológicos del envejecimiento. Tales son: niveles de antioxidantes, capacidad aeróbica, umbral auditivo, presión sanguínea, regulación de la glicemia, grasa corporal, densidad ósea, niveles de lípidos y colesterol, niveles hormonales, función inmunológica, actividad metabólica, masa muscular, fuerza muscular, espesor de la piel, regulación de la temperatura y umbral visual.

                Cuando un médico desea verificar el estado de ciertos agentes bioquímicos del cuerpo, lo hace tomando una muestra de sangre. Se acepta que los resultados obtenidos a partir de una gota de sangre son válidos para todo el cuerpo. Por ejemplo, si queremos medir el nivel de azúcar en sangre, basta con examinar una cantidad ínfima obtenida de un pinchazo en el dedo. Suponemos que lo que revela una gota de sangres es lo que sucede en todo el cuerpo. Esta suposición se deriva de reconocer que el cuerpo es como un holograma. Esto significa que el todo está presente en cada una de sus partes: cuando un aspecto cambia, todo cambia.

                Si aplicamos este principio al retroceso del envejecimiento, veremos que un cambio sano en un aspecto de vida, tendrá un efecto positivo sobre el estado general de bienestar. Mientras más opciones dañinas podamos reemplazar por otras positivas, mayores serán los beneficios profundos para el cuerpo, las emociones y el espíritu. Cuando revertimos un marcador biológico del envejecimiento, revertimos casi todos los demás. Por ejemplo, al mejorar la fuerza muscular aumenta la densidad ósea. Al mejorar la capacidad aeróbica, mejora la función inmunológica.

                Los condicionamientos de nuestra sociedad nos llevan a creer que a medida que envejecemos nos deterioramos física y mentalmente de manera irreversible. Y esta experiencia “normal” del cuerpo es una respuesta condicionada por un hábito de pensamiento y de comportamiento. Por ejemplo, Si se amarra de una pata a un cachorro de elefante a una estaca clavada en el suelo, éste aprenderá a moverse dentro de unos límites muy estrechos. Años después, convertido en un adulto poderoso, siempre que se lo amarre a la estaca se quedará dentro de los límites marcados por la soga pese a tener la fuerza suficiente para arrancar todo un árbol. Esto se debe a que ha sido condicionado para aceptar las limitaciones impuestas. Asimismo, la mayoría de las personas piensan y actúan dentro de las limitaciones estrechas aprendidas en la infancia, sin cuestionar los supuestos básicos sobre los cuales han estructurado su visión del mundo. Todos nacemos en medio de una conversación establecida sobre el mundo. Sin embargo, si logramos desprendernos de estos condicionamientos y actuamos en consecuencia, cada día podremos mejorar nuestra capacidad física y mental y optimizar nuestra calidad de vida los años que nos toquen vivir.

                Existen pueblos que viven bajo otra filosofía y poseen habitantes centenarios: Okinawa, Hunza, Vilcabamba, Rugao entre otros.[4] Todos ellos comen sano, evitan el tabaco y el alcohol y todo tipo de excesos, hacen actividad física a diario, cultivan el espíritu y no conocen la envidia, los celos ni las ambiciones desmedidas. Muchas personas cuestionan esta forma de vida: “eso no es vivir”. “Hay que probar todo”. “Yo prefiero morir a los 30 pero irme sin dejar materias pendientes”. Y sí, mientras sos joven, ese estado de desorden suena maravilloso “quien te quita lo bailado”. Pero, cuando preguntes a los hippies de los 70 que se descontrolaron con la excusa de la libertad, qué opinan hoy de aquellos tiempos. Los que buscaron nuevas sensaciones con el uso de drogas, alcohol, hoy padecen enfermedades neurológicas severas e irreversibles. Si después de vivir a full, llegara una muerte exprés y digna, quizás valdría la pena el planteo. Pero lo peor es que la mayoría no muere de esta forma, sino que va decayendo en una lenta agonía para ellos y su entorno familiar. La muerte es inevitable ¿pero hace falta que el camino hacia el final sea tortuoso? Yo creo que no. Estoy segura que debemos marchar cerca de la alegría y del disfrute y tener una actitud 100%. positiva para sortear los peores problemas y traumas. Todo dependerá de la senda que se elija.

II.- Los alimentos más antioxidantes

                Está demostrado que una dieta correcta puede ayudar a mantenernos sanos y a prevenir enfermedades cardiovasculares, neurológicas y ciertos tipos de cáncer. Pero a la hora de trabajar en la prevención del envejecimiento, destacan los siguientes alimentos:

- Tomate – muy rico en licopeno, responsable de su color rojo. Es uno de los alimentos con mayor poder antioxidante. Rico en alfa y beta carotenos, que son precursores de la vitamina A y actúan como nutrientes antioxidantes. Son los únicos carotenoides que se transforman en cantidades apreciables de vitamina A. Se aconseja consumirlo 2 veces por semana, crudo o cocinado con aceite de oliva virgen, ajo y cebolla.

- Aceite de oliva – especialmente el extra virgen de primera presión en frío. El más antioxidante gracias a su elevado contenido en vitamina E. Consúmelo crudo y úsalo también para cocinar.

- Ajo – contiene alicina, sustancia que le da su aroma y sabor y con propiedades anticancerígenas y anticoagulantes; fortalece las células, es beneficioso para las arterias y para la flora intestinal. Lo mejor es consumirlo crudo o poco cocido, mínimo 2 veces por semana.

- Cebolla – gran antioxidante. Contiene vitamina C y, en menor cantidad, E y B6, además de ácido fólico, potasio, azufre, fósforo y calcio. Ayuda a reducir el exceso de azúcar en sangre y es diurética (ayuda a eliminar líquidos). Es mejor consumirla cruda o poco cocida, mínimo, 2 veces por semana.

- Frutos del bosque – ricos en vitamina C y en ácido elágico, de propiedades antioxidantes y hemostáticas. En algunos países se utiliza como suplemento alimentario atribuyéndole propiedades antitumorales.

- Brócoli y coliflor – al igual que las coles y otras verduras, el brócoli es rico en isotiocianatos, que pueden suprimir el crecimiento de tumores mediante el bloqueo de enzimas y vitamina C. Lo ideal es cocinarlos al vapor o con poca agua y aliñarlos con aceite de oliva.

- Palta – aporta vitamina E, gran antioxidante que protege las células de agresiones externas del tipo contaminación, pesticidas y humo del tabaco.

- Zanahoria – Muy rica en betacarotenos como el tomate. Se come cruda o cocida.

- Espinacas – Como los vegetales de hoja verde, son ricas en vitamina E y en caroteno. Se come cruda en ensalada o hervida o salteada.

- Cítricos – contienen vitamina C, de gran capacidad antioxidante; la naranja también aporta alfa y beta carotenos.

- Vino tinto y uvas – Se dice que los franceses son menos propensos a contraer enfermedades cardiovasculares y que esto se debe a los oficios del buen vino tinto. Esta bebida posee un antioxidante llamado resveratrol que, entre otras cosas, redujo la incidencia de tumores en pruebas de laboratorio. De acurdo a los estudios, esta sustancia inhibe el endurecimiento de las arterias. El vino, entonces, es bueno para el corazón pero su consumo debe limitarse a no más de 2 vasos por semana. Las uvas son ricas en ácido elágico, como los frutos del bosque, y en taninos, importantes para mantener las arterias limpias. En su piel encontramos compuestos fenólicos.

- Frutos secos - muy ricos en vitamina E, calcio, vitamina A y el grupo B, proteínas y grasas insaturadas de buena calidad. Su consumo regular ayuda a disminuir los niveles de colesterol, protege de riesgos cardiovasculares y mejoran la oxidación. Se aconseja tomar, 5 o más veces por semana, unos 25–30 gr. al día, lo que equivale a 6 nueces, o 30 avellanas, o 30 almendras, o 30 maní, en sustitución de otras fuentes de grasa de origen animal.

-Té verde - En China beben litros de este té, y los japoneses sostienen que diez tasas diarias reducen las posibilidades de padecer enfermedades cardiovasculares. Los misterios de esta poderosa hierba residen en los antioxidantes conocidos como polifenoles que permite combatir los radicales libres 20 veces más que la vitamina E y 500 veces más que la C. Es un gran sustituto del café y su valor comercial no supera el precio del té común. Los polifenoles también se encuentran en los arándanos, las manzanas y las frutillas.

-Semillas – Las semillas de sésamo en todas sus versiones (blanco, integral y negro) tienen mucho calcio en su interior. Las de girasol tienen todo el complejo B y también vitamina E. Las de lino y las de chía poseen abundantes ácidos grasos poliinsaturados Omega 3. Las semillas de zapallo son quizás las más recomendables en estos tiempos exigentes en los que está en juego nuestro sistema nervioso central: posee altas concentraciones de zinc, y junto con las ostras, es uno de los pocos alimentos que contiene este mineral fundamental para mantenernos alertas y no caer en depresiones y aumentar la fertilidad masculina. Las ostras son caras, mientras que las semillas de zapallo se consiguen muy baratas en las casas de productos dietéticos.

-Frutas y verduras de estación- son una gran fuente de vitaminas, minerales, fibra vegetal, hidratos de carbono y aportan pocas proteínas y grasas. Los nutricionistas aconsejan comer 5 raciones diarias de fruta y verdura variadas[5].

                “Una manzana por día aleja al médico de tu vida”, decían nuestras abuelas y algo de razón tenían. Los nutricionistas afirman que las frutas y las verduras que deben comerse son las de estación y en lo posible de producción orgánica, porque además de evitar consumir un producto que ha sido forzado por los químicos cuesta menos[6].

-Condimentos y hierbas- Los aportes de los condimentos suelen ser discretos, pero no por eso importantes. Además de potenciar el sabor de las comidas, las hierbas y especies tienen valor por sí mismas. Por citar algunos ejemplos, el jengibre estimula la absorción intestinal de los nutrientes, mejora el sistema inmunológico y es una buena opción para destapar vías respiratorias y aliviar estados gripales. La nuez moscada es un antiséptico intestinal y detiene diarreas. El pimentón dulce cumple una importante función antioxidante. El anís tiene una acción sedante y antiflatulenta. El estragón estimula las funciones hepáticas.

                Es cierto que hay alimentos que contribuyen a frenar el envejecimiento, pero más que los alimentos, lo realmente importante es adquirir unos hábitos alimentarios sanos. También es importante la desinfección de las frutas y verduras, sobre todo las de hoja verde, antes de llevarlos a la mesa. Hay que desechar las que presenten golpes o zonas maltratadas porque estos puntos suelen ser focos de bacterias. En caso de las verduras de hoja verde, es aconsejable lavarlas con abundante agua fría y dejar en remojo con un chorro de vinagre blanco o 5 gotas de lavandina, aproximadamente 5 minutos.

                También es importante recurrir a la cocina al vapor. Esta técnica milenaria proveniente de China, conserva los nutrientes, las vitaminas y los minerales. Es más sano, más fácil y práctico. La comida jamás se pasa, la cocción es más rápida, más económica, no deja olor y resulta más fácil a la hora de lavar los utensillos de cocina[7].

                Pero además de las frutas y verduras que hemos destacado, hay otros alimentos con propiedades antioxidantes gracias a su aporte de:

- Vitamina E: trigo integral, germen de trigo, cereales de grano entero, aceite de soja.

- Vitamina C: cítricos (naranja, limón, pomelo), kiwi, piña, caqui, mango, melón, fresas, frutos del bosque, tomate, pimientos, verduras de hoja verde, col y hortalizas en general.

- Betacaroteno o provitamina A: verduras y frutas de coloración roja y anaranjada, verduras de hoja verde.

- Complejo B: levadura de cerveza, algas, germen de trigo y germinados.

- Selenio: huevos, cebollas, levadura de cerveza, pescado, col, germen de trigo.

- Zinc: carnes y vísceras, pescado, huevos, semillas de zapallo y cereales integrales.

- Hierro: carnes rojas, hígado, legumbres, espirulina, jalea real, algarroba.

- Cobre: hígado, mariscos y pescado, huevos y vegetales de hoja verde.

- Flavonoides: verduras de hoja verde, frutas rojas, cítricos y la familia de las coles.

- Isoflavonas: soja y algunos de sus derivados, como el tofu.

- Catequinas: té verde, cacao.

Sabías que…

- La uva previene de la intoxicación por el humo del tabaco.

- Los cítricos, como la naranja y el pomelo, previenen la aparición de úlceras y caries.

- La vitamina C también ayuda a neutralizar los radicales libres producidos por la polución y el humo del tabaco.

- Las vitaminas C y el complejo B pierden gran parte de sus propiedades cuando se cocinan, así que se aconseja aprovechar el jugo de su cocción.

- La vitamina A no se modifica con el calor, así que se puede consumir de cualquier forma, cruda o cocinada.

III.- Soja. Las increíbles propiedades de las isoflavonas

                La soja contiene un elevado porcentaje de proteínas de alta calidad (casi el 37%), superando incluso al aporte proteico de la carne, y contiene casi todos los aminoácidos esenciales menos uno, la metionina, que se puede completar combinando la soja con cereales. También posee un 18% de grasas, la mayoría de las cuales son poliinsaturadas, vitamina E, folatos y vitaminas del grupo B. Tiene gran cantidad de minerales como fósforo, calcio, magnesio, hierro, y potasio.

                Pero además, esta legumbre es muy rica en isoflavonas, importantes antioxidantes, grandes aliados contra enfermedades cardiovasculares, osteoporosis y cánceres dependientes de hormonas, como el de mama. Estas isoflavonas poseen actividad estrogénica, es decir, se comportan de modo similar a los estrógenos humanos, motivo por el que su consumo mejora los síntomas asociados a la menopausia femenina (sofocos, pérdida de masa ósea, etc.).

                En cuanto a la dieta, se aconseja sustituir diariamente una parte de la proteína animal, procedente de las carnes rojas, por proteína de soja. Como mínimo, 25 gr. diarios de proteína de soja procedentes del tofu, leche, yogures, milanesas de soja, etc. Es fácilmente absorbible por el aparato digestivo y equilibra el metabolismo del colesterol.

                En nuestro país cuando estalló el escándalo de la soja transgénica este poroto blancuzco quedó en la mira de los consumidores. Pero vale recordar que en China y Japón se ingieren parvas de soja y se comprobó entre sus habitantes la baja incidencia de cáncer de mama y de próstata.

IV.- Omega 3, 6 y 9

Son ácidos esenciales, llamados así porque nuestro organismo no los puede sintetizar, y hay que asegurar su aporte mediante la alimentación. Forman parte de las estructuras de las células y dan elasticidad a la piel. Ejercen acción antioxidante, antinflamatoria, vasodilatadora y de regresión de enfermedades coronarias.

Omega 6: se encuentra en la mayoría de semillas, como las de girasol, arroz integral, maní, aceite de soja.

Omega 3: es el más relevante; se encuentra en los aceites del pescado, lino, chía y onagra. Para asegurar su aporte a nuestra dieta, se aconseja consumir dos raciones (400 gr.) de pescado a la semana. Los pescados más ricos en estos ácidos grasos son, en este orden, la caballa, el salmón, el atún, el arenque y la trucha, y les siguen, en una proporción algo menor, el bacalao, el lenguado y la merluza.

Omega 9: aceite de canola, girasol, almendras.

V.- Dime qué comes y te diré quién eres

                Nuestro cuerpo es un campo de energía, transformación e inteligencia, producto de los alimentos que ingerimos. Una molécula de azúcar de una manzana que ingerí ayer en el almuerzo puede formar parte del revestimiento de mi estómago hoy. Un aminoácido de la porción de queso que comí puede ser hoy una fibra de mi músculo bíceps. Una molécula de hierro de mi ensalada de espinaca puede formar parte de la hemoglobina presente en uno de mis glóbulos rojos. Somos lo que comemos.

                Cada molécula que ingerimos pasa por uno de cuatro procesos: 1) es transformada en una parte estructural del cuerpo; 2) es utilizada como fuente de energía; 3) es almacenada para posible uso futuro; o 4) es eliminada. Cuando construyo una casa, naturalmente utilizo la mejor madera. Si deseamos construir un cuerpo nuevo, necesitaremos los mejores alimentos. No es difícil alimentarse para revertir el envejecimiento. Sólo es cuestión de prestar suficiente atención y tener intención de garantizar las fuentes de energía y de inteligencia de mejor calidad para crear un cuerpo sano.



[1] PAULING, Carl Linus (1901-1994). Químico estadounidense, biólogo molecular e investigador médico. Fue uno de los primeros químicos cuánticos. Recibió el premio nobel en dos ocasiones: el de Química (1954) por su trabajo sobre la naturaleza de los enlaces químicos y el de la Paz (1962) por su campaña contra las pruebas nucleares terrestres.
[2] Los radicales libres son moléculas o grupos moleculares producidas por el hombre a través del oxígeno durante la respiración celular para combatir determinadas infecciones provocadas por bacterias y virus. Los átomos tienen un núcleo y electrones que giran alrededor de él, habitualmente emparejados; un radical libre es un átomo o una molécula con uno o más electrones desparejados, lo que le confiere una reactividad química que ataca cualquier cosa que esté cerca. El proceso por el cual una molécula pierde electrones y se convierte en un radical libre se llama oxidación. Los radicales libres atacan a las células, dañan las membranas celulares y también las estructuras proteicas, como el ADN.
[3] Chopra, Deepak, Grow younger, live longer, Rejuvenezca y viva más tiempo, traducción Adriana de Hassan, 2001, p. 10.
[4] Okinawa es una isla japonesa ubicada sobre el mar de China meridional. La vida liviana y la alimentación son las razones principales del estado anti-age de sus habitantes. Hunza, en el valle del alto Himalaya, al extremo norte de Pakistán, es extremadamente longeva. Allí no se conoce el cáncer, la diabetes, ni las enfermedades coronarias. Vilcabamba, es un pequeño pueblo escondido en los Andes del Ecuador, se conoce como la “Isla de la inmunidad”. Sus habitantes son longevos y además no se enferman. Rugao queda en China. Se sabe que el 77% de su población no fuma, el 67% apenas bebe alcohol, el 90% no sufre insomnio, el 65% hace ejercicio y al 84% le funciona bien la digestión.
[5] El boom orgánico fue una respuesta de los agricultores ecológicos para hacerle frente e intentar frenar la propagación de productos transgénicos. Los organismos genéticamente modificados de forma artificial, o sea, tóxicos, son los culpables de nuevas alergias y enfermedades. Como nuestro cuerpo no puede identificar las moléculas extrañas que ingerimos, son rechazadas causando miles de trastornos. Se sabe que personas con exposición crónica a ciertos pesticidas, pueden presentar daños en el sistema nervioso, riñones, hígado y cerebro. Si bien el sistema de certificación para avalar los productos orgánicos está tratando de consolidarse, ya todos sabemos que la palabra garantiza un producto sano y libre de agroquímicos.
[6] En nuestra ciudad existen ferias de productos orgánicos en distintos puntos: todos los viernes y el tercer domingo de cada mes en el Parque Saavedra, “Puente orgánico”, de 9 a 16 hs. Los sábados desde las 17 hs. en “Eco Feria Comunal de City Bell en Plaza Belgrano”. La Feria “Manos de la tierra”, los miércoles en la Facultad de Agronomía (60 y 119) y los viernes en la Facultad de Ingeniería (1 y 47), de 10 a 14 hs.
También, existen distribuidoras: San José, Huerta ecológica Santa Elena, Rincón Natural, Colectivo orgánico, entre otros.
[7] La cocción de alimentos que sobrepasa los 100º, altera los ácidos grasos pudiendo convertirlos en grasas trans, oxidativas, generadoras de radicales libres y compuestos nocivos. Entre ellas figura: la plancha, el horno (salvo que se cocine con un calor moderado), las brasas, las frituras y el microondas. El microondas es un enemigo absoluto. Calienta los alimentos a través de microondas generadas por la corriente eléctrica, alterando agresivamente su estructura molecular y ocasionando potenciales problemas de salud.



BIBLIOGRAFÍA:
Chopra, Deepak, Grow younger, live longer, Rejuvenezca y viva más tiempo, traducción Adriana de Hassan, 2001.
Chopra, Deepak, La curación cuántica. Explorando las fronteras de la medicina mental y corporal, Ed. Grijalbo, 1989.
Mühlberger, Rubén, El cuerpo del futuro, Ed. Golden Company, 2012.
Pamplona Roger, Jorge, El poder medicinal de los alimentos, Ed. Safeliz, 2013.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Protrusión y Hernia discales

Protrusión y  Hernia discales
por Florencia Caballero 
para el profesorado de Yoga escuela Mahatma Yoga  dirigido por Carlos Segovia .

1.       ¿Qué es un disco y cuál es su función?

Entre vertebra y vertebra de la columna vertebral, tenemos un cartílago que se llama disco.
El disco vertebral, está formado por un Núcleo pulposo de estructura gelatinosa, situada en la parte central  y algo posterior del disco. El 80% del núcleo está formado por agua.
Un anillo fibroso, que envuelve y protege al núcleo. Es más grueso en la parte posterior que la anterior.
La altura de un disco vertebral varía según  la zona donde está ubicado en la columna: a nivel cervical mide 3mm, doral 5 mm y lumbar es más grueso dado que soporta mayores presiones 9 mm.

La función de un disco  es proveer de movilidad la columna y amortiguar y distribuir  las presiones longitudinales al correr, saltar, etc.También actúan como ligamentos entre vertebras.

2.       ¿Cómo se nutre un disco?

Los discos están escasamente inervados. Él aporte de minerales y fluidos y oxigeno necesario para el metabolismo del disco. Se produce de dos maneras: el descanso y el movimiento.

Cuando se produce movimiento existe un mecanismo que se llama “Imbibición(provienen del verbo beber)”, en el cual el disco bebe o se nutre pasivamente gracias al fluido que le aporta la vértebra adyacente a través de unos poros que conecta el disco con el hueso esponjoso situado dentro de los cuerpos vertebrales.

Las extensiones estimulan el tránsito del fluido del cuerpo vertebral hacia el disco, hidratándolo y las flexiones mantenidas o repetitivas deshidratan el disco, debido a que los fluidos migran hacia el interior de los cuerpos vertebrales.



               Cuando descansamos  los discos se nutren también gracias a que en la postura horizontal se elimina la compresión que recae en la columna proveniente del peso del tronco, cabeza y brazos. También se reduce el tono de la musculatura sustancialmente del tronco, cuestión que favorece la descompresión discal.
               Durante el día mientras caminamos o nos sentamos con la posición erguida, la columna está sometida a los influjos de la fuerza de gravedad, los discos van perdiendo progresivamente líquido y con ello altura, de manera que al final del día perdemos aproximadamente 2 cm de altura. Durante la noche, al eliminarse las compresiones (Fuerza de gravedad y tono muscular) los discos vertebrales se rehidratan e incrementan su grosor gracias a que los fluidos vuelven a introducirse en él.

3.       ¿Qué pasa cuando un disco no goza de buena salud?
Un disco saludable es aquel que está bien hidratado con su altura y volumen apropiado y su núcleo adecuadamente posicionado, lo que provee  de una eficiencia mecánica funcional a la columna.
Cuando el disco no posee estas características se dice que existe un proceso degenerativo del disco. La degeneración discal es parte del proceso de envejecimiento del cuerpo, la degeneración discal comienza a  partir de los 30 años  en las mujeres y los 20 en los hombres.
Existen dos lesiones muy comunes que afectan a la estructura de un disco o mejor dicho una lesión con distintos grados de gravedad: Protrusión y hernia discal.
La Protrusión discal es la fase previa a la hernia de disco, se produce por el desplazamiento del núcleo .Este es usualmente posterior o posterolateral, hacia el ligamento  longitudinal posterior o hacia el espacio que ocupan las raíces nerviosas, produce un abombamiento.




Una Hernia de disco se produce cuando ese abombamiento termina en rotura de las capas del anillo fibroso que rodea al núcleo del disco, con la salida al exterior del núcleo.

4.       ¿Cuáles son las causas de la pérdida de la salud del disco y la aparición de estas lesiones?
Hay dos mecanismos típicos que producen lesiones en los discos intervertebrales: lesión por traumatismo o esfuerzo intenso y lesiones por repetición  debido a inadecuadas hábitos posturales.

















Lesión traumática:
Puede ser una caída o un accidente o un deporte de alto impacto o la realización de un esfuerzo intenso con postura incorrecta.
Por ejemplo al levantar una caja desde el suelo, con la columna flexionada en vez de flexionar las rodillas y que las piernas hagan el esfuerzo. Al flexionar la columna los disco vertebrales se comprimen en exceso y más aún añadiendo carga. La fuerza que recae sobre estos puede exceder fácilmente su capacidad de absorción y generar una lesión en su estructura.






Lesión por repetición:
Esta es la más común de producir una discopatía. Al utilizar posiciones de higiene postural inadecuada. Por ejemplo al sentarse con la pelvis sobre el sacro (retroversión) o adoptando una actitud hipercifótica (encorvamiento).Estando sentados en esta posición se comprimen los discos torácicos y  lumbares.
Llevar la cabeza hacia adelante (antepulsión) provoca una hipercifosis.





 


Utilizando estas malas posturas los discos se van deshidratando aunque sea sin carga, teniendo solo en cuenta el peso del cuerpo. A lo largo de los años si mantenemos estas posturas incorrectas se van formando micro fisuras en el anillo fibroso permitiendo que el núcleo vaya filtrándose entre las grietas (degeneración) hasta llegar a perder la cohesión de su estructura generando con ello una
protrusión o hernia discal.


5.      Signos y síntomas  de una hernia / o protrusión :

Dolor  que aumenta al reír o toser.
Alteraciones en la sensibilidad  hormigueos, sensación de adormecimiento, disminución de la sensación táctil por la compresión neurológica.
Contractura muscular cercana a la lesión.
Debilidad muscular si se comprime nervio motor.


Estos síntomas  se producen porque los nervios quedan atrapados entre el disco y la vertebra o irritan las raíces nerviosas en caso de protrusión
Los síntomas pueden irradiarse a lo largo de uno ambos brazos si se trata de una hernia cervical, en la parte lateral o anterior del tórax si es dorsal y a nivel lumbar puede manifestarse la conocida ciática que suele cursar con dolor en la zona central del glúteo mayor y a lo largo de la cara posterior de la pierna.
El atrapa miento de otras raíces nerviosas diferentes a las  que conforman el nervio ciático puede desencadenar otras sintomatologías (cruralgia.).

6.      Epidemiología
Son más frecuentes las hernias lumbar alrededor del 90% L4, L5, S1 porque soportan mayor presión, las cervicales alrededor de un 8% y dorsal 2%
7.      Evolución y Pronóstico
El deterioro discal desencadena una protrusión y si persisten las causas terminan en hernia.
8.      Tratamiento
La mayoría de las hernia mejora a las 4 semanas con un tratamiento conservador.A veces puede durar varios meses o incluso un año y porcentaje reducido de personas tiene un dolor crónico de espalda.
Es fundamental para una buena recuperación asumir la importancia de evitar movimientos y posturas que influyen negativamente sobre las estructuras  de los discos.
El tratamiento conservador incluye el reposo, la administración de fármacos, fisioterapia, calor local, disminuir el sobrepeso.
El tratamiento quirúrgico se realiza según la sintomatología si es intensa e incapacitante o si afecta a la calidad de vida.
9.      Prevención
Dentro del tratamiento preventivo, debemos evitar la flexión de columna y utilizar técnicas de higiene postural  en todas nuestras actividades, al caminar, manejar, cocinar estar frente a la pc, por ejemplo: debemos sentarnos correctamente si desplazar la pelvis hacia atrás, evitar la ante pulsión de la cabeza, cuando se leemos o descansamos debemos reclinar el respaldo o recostarnos para disminuir la presión en los discos.
Debemos realizar ejercicio físico  debajo impacto para mejorar la hidratación de los disco y mantener la tonificación y elasticidad  muscular .Si somos sedentarios, nuestros músculos están debilitados sobre todo los músculos del tronco y tenemos más probabilidades de tener una lesión al realizar un esfuerzo por más pequeño que sea.
Dentro de las actividades de bajo impacto en nuestra columna y articulaciones están la natación como principal, caminar y bicicleta. La natación se convierte en un deporte ideal ya que al estar en posición horizontal no hay compresión de los discos y también se trabajan todos los músculos del cuerpo, brazos, piernas, tronco.
Debemos evitar el sobrepeso y también debemos realizar disciplinas que nos aporten mayor conciencia corporal y también optar por realizar reeducación postural, ya que la mayoría de las lesiones son provocadas por malas posturas.
Ejemplos de higiene postural:


Al flexionar la columna



Al levantarnos de la cama







10.  Bibliografía

·         Libro COLUMNA SANA   .  Álex Monasterio Uría
·         Revista digital Yoga Therapy Journal.Revista multidisciplinar.
·         Artículos varios de intenet wikipedia y otros.
     Site web www.yogainternational.com . Artículos Sobre distintas problemáticas asociadas a las posturas.